Desarrollo físico entre los 0 y 4 meses
En esta primera etapa de tu bebé ten presente ciertas características físicas que son perfectamente normales en los recién nacidos. Por eso ten en cuenta que:
Los recién nacidos tienen los párpados hinchados.
A veces les aparecen manchas blancas en la nariz y las mejillas. Estas manchas desaparecen espontáneamente.
Lo que quede del cordón umbilical se caerá solo, sin embargo tienes que asearlo muy bien y estar pendiente de cualquier señal de infección.
Las primeras deposiciones se conocen como meconio y son el resultado de la desintegración de las células ingeridas de líquido amniótico en el interior del útero; su color es oscuro, son espesas y pegajosas. Durante el tercer y cuarto día las características cambian y se vuelven verdes o amarillas, esa es la primera indicación de que tu bebé está digiriendo la leche.
La cabeza de un recién nacido no siempre será completamente redonda porque a veces con el trabajo de parto toma una forma alargada. Esto no le hace ningún daño al cerebro del bebé y con el tiempo recuperará su forma natural.
Durante los primeros días, al bebé le costará trabajo regular su temperatura corporal, por eso tendrás que tener cuidado con los cambios de temperatura y evitar abrigarlo demasiado.
Aunque en un principio tu bebé no tendrá fuerza suficiente para sostener su cabeza (y la mayoría de sus movimientos serán incontrolados), al mes será capaz de levantarla un par de centímetros si está acostado boca abajo. Pataleará con fuerza y si lo dejas acostado boca arriba, buscará la forma de voltearse a un lado.
A los dos meses empezará a tener control sobre sus manos, las mantendrá abiertas la mayor parte del tiempo y sus dedos serán más flexibles. Notarás esta nueva habilidad cuando él intente agarrar algún objeto que sostendrá por pocos segundos, pues su dominio es aún limitado.
Su deseo es el de explorar, por eso observará cada cosa con mucho cuidado, reconocerá los colores como puntos visuales que llaman su atención y los seguirán con la mirada.
Tu bebé crecerá y se hará fuerte rápidamente, tanto así que para el cuarto mes podrá sentarse con un poco de ayuda, podrá mover su cabeza fácilmente en todas las direcciones y agarrará objetos por gusto, no sólo por reflejo.