El incremento de peso de una mujer embarazada oscila entre 9 y 13.5 kilogramos y se acelera entre la semana 24 y la 32. Antes de pensar si has subido demasiado de peso ten en cuenta que el volumen de tu sangre ha tenido que aumentar paulatinamente en un 50% y que el útero, la placenta, el líquido amniótico y el feto representan más de la mitad del peso que ganas durante la gestación.
El peso de cada una de nosotras durante el embarazo depende de la constitución propia, es decir, cada aumento de peso es individual.
No obstante, no es bueno aumentar de peso sin control y menos por una alimentación desequilibrada porque el exceso de grasa se acumula en las fibras musculares del cuerpo, en las arterias y en el útero, haciendo que en el momento del parto la contracción se dificulte y por tal motivo, la madre tenga que ser sometida a una cesárea.
Las sugerencias para la alimentación durante el embarazo, generalmente consisten en largas listas de lo que se debe comer y cómo debe prepararse. Estas guías no tienen en cuenta que la mayor parte de las mujeres no siempre están en casa y que sus necesidades alimentarias son distintas.
Al respecto, lo mejor es pedirle un buen consejo al médico y evitar los alimentos no procesados, incluir mucha fibra, asar en lugar de freír, evitar alimentos altos en calorías y poco nutritivos como chocolates y gaseosas. Puedes visitar nuestro artículo sobre alimentación, seguramente te servirá como guía para optimizar el proceso de absorción de nutrientes.