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Aunque la mayor parte de los embarazos transcurren con completa normalidad, existen ciertas complicaciones que pueden convertirlo en uno de los llamados "embarazos de alto riesgo". Esta es una de las preocupaciones más comunes de las madres: el temor de que su bebé tenga problemas de salud o que algo, durante el embarazo o el parto, salga mal. Al respecto existe la inmensa ventaja de que toda complicación puede ser -en mayor o menor nivel- llevadera con un buen tratamiento médico. A continuación te mostraremos algunos tipos de embarazos de cuidado especial: Anemia: la anemia es la insuficiencia o capacidad reducida de los glóbulos rojos para transportar el oxígeno. Este problema puede ocurrir, entre otras cosas, por la insuficiencia de hierro o de ácido fólico -un tipo de vitamina B-; y es causante de crecimiento fetal deficiente. Los síntomas no son muy claros durante el embarazo pues pueden confundirse con problemas típicos de este periodo: fatiga, vértigo, taquicardia, palidez. No obstante podrá ser detectado con uno de los exámenes de hemoglobina que típicamente se le hacen a la embarazada. Hemorragia pre -parto: las causas principales de una hemorragia vaginal pre -parto son la placenta previa y el desprendimiento de placenta.
Placenta previa: durante el desarrollo normal del embarazo la placenta se adhiere a la parte inferior del útero; con el crecimiento de éste la placenta se desplaza a la parte superior para que, en el tercer trimestre, se desprenda durante el parto con total normalidad. Cuando la placenta no sube obstruye el conducto cervical y hace imposible un parto natural. La placenta previa puede ser marginal, parcial o completa hace relación a la ubicación de la placenta, según esto se determinará si se debe recurrir a cesárea. Desprendimiento de placenta: cuando la placenta se separa antes de tiempo y produce sangrado vaginal, calambres, sensibilidad abdominal, dolor, contracciones y disminución del movimiento fetal. Esto disminuye el suministro de oxígeno y nutrientes al bebé y, aunque es una de las principales causas de muerte del feto durante el tercer trimestre, más del 90% de los casos sobreviven siempre y cuando la madre tenga el cuidado adecuado.
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