Las semanas siguientes al nacimiento del bebé no serán más fáciles que las anteriores y para esto también debes estar preparada. Si tuviste cesárea o episiotomía, estarás recuperándote y tus noches se verán frecuentemente interrumpidas por el régimen de comidas del bebé. Necesitarás suficiente energía para poder encargarte de tus necesidades y las del niño y para esto básico tener una buena alimentación.
Bebe por lo menos ocho vasos de líquido al día, busca una dieta balanceada que se ajuste a tus necesidades, puedes pedirle consejo a tu médico ya que él te ha acompañado y conoce mejor tus necesidades. Sin embargo, acá te damos algunas sugerencias:
La vitamina C te ayudará con la cicatrización, el fortalecimiento de los vasos sanguíneos y del sistema inmunitario. La encuentras en los cítricos, los tomates y los pimentones.
El hierro será útil para combatir infecciones y para la fabricación de hemoglobina. Partiendo de que durante el parto perdiste mucha sangre, debes buscar alimentos ricos en hierro como el pescado, la carne de res y de aves, los frutos secos y verduras como la espinaca o las acelgas.
Vitamina A para el desarrollo de la vista, los oídos y el gusto, además fortalece el sistema inmunitario. La encuentras en la zanahoria, los huevos, la mantequilla, el bróculi, el queso, etc.
El Cinc es eficaz para la producción de hormonas y para evitar o aligerar la depresión posparto. La encuentras en carnes rojas, mariscos, aves, maní, queso y huevos.
Como ves, tienes todos los elementos para preparar recetas deliciosas y no muy complicadas. Será más fácil si piensas qué vas a preparar con anticipación. No te compliques tanto.