Tristeza y depresión post parto
El cambio físico que conlleva el parto va ligado a los cambios emocionales que se relacionan tanto con un fenómeno hormonal como con las nuevas responsabilidades y percepciones de la madre.
Las transformaciones que se dieron durante el primer trimestre de embarazo se empiezan a revertir, por ejemplo: así como el volumen sanguíneo creció en su momento, ahora disminuirá en un 30% produciendo cansancio.
Como el comportamiento hormonal cambia, ahora tu cuerpo produce leche, se retoman las funciones naturales y los órganos se reacomodan. Se cree que las hormonas tienen gran influencia sobre el estado anímico de la madre, de forma que el 70% de las mujeres presentan alguna aflicción después del parto.
La tristeza que se siente después de tener un hijo se diferencia de la depresión posparto en intensidad, causas, duración y tratamiento, pero por lo general los síntomas generales son los mismos: confusión, trastornos en el sueño, baja autoestima, culpabilidad, indisposición, cambios de apetito, ganas de llorar constantes, nostalgia, sentimientos exagerados frente a detalles pequeños, entre otros.
Todos estos síntomas son hasta cierto punto normales, pero cuando superan las dos semanas y son realmente intensos es necesario que lo consultes con un profesional.
En caso de que sientas tristeza no vale la pena aislarse. Vístete con tu mejor vestido, sal a dar un paseo, busca alguien con quien hablar, pero sobre todo, sé franca contigo y con los demás. Debes llenarte de energía para salir bien librada, si no, es posible que caigas en una depresión que puede durar semanas o meses y ésta, puede desembocar en problemas psicológicos graves. En ti, está la solución.
¡Ya verás cómo poco a poco tus dudas se solucionan!